Dedicación, amor y lucha por reconocimiento

Licenciado David Sánchez, de Gualeguay, Entre Ríos.
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En tiempos de pandemia se viven experiencias de carácter intenso, cuyas emociones apenas se podrían describir.

Podría decir, en este punto, que son la base de nuestro equilibrio en tantas turbulencias vividas. Un año duro, en el que compartir un café, un abrazo, se ha vuelto algo tan anhelado y tan difícil de concretar.

Quién diría que algo tan simple se podría convertir en algo tan complejo. Hete aquí el desencadenante de la inestabilidad emocional de muchos argentinos, esa sensación de vacío de no pertenencia, de no vernos proyectados, ni útiles, ni realizados. Comprendo cada situación por mi fortaleza y capacidad de resiliencia, y es lo que puedo observar en la cotidianeidad en la comunidad.

Me desempeño como enfermero en la Unidad de Cuidados Intensivo de mi querido y apreciado Hospital Publico Hospital San Antonio Gualeguay, Institución que admiro por su gente y sus valores, pero también porque me vio crecer y me dio las herramientas para mi preparación académica. En este lugar aprendí no sólo de cuidados técnicos y procedimientos científicos, sino también a ser un buen ser humano.

Hospital Público San Antonio Gualeguay.

Quizás porque a los entrerrianos nos caracterizan la amabilidad y la cordialidad con que reflejamos a diario nuestros comportamientos, y quizás por ello también es el compromiso y dedicación que tenemos para con los pacientes.

El enfermero desempeña su rol en base a principios, podría hacer listas de ellos pero voy a hablar sólo de lo humanístico. Por sobre todas las cosas está incorporado en sus genes, energías, universo, como quieran definirlo, pero sin dudas es la base de esta extraordinaria disciplina.

Se cree que la figura del enfermero apareció durante la Edad Media, a lo largo de los años las guerras han aumentado la necesidad de enfermeros, por lo que han sido de gran influencia en diferentes etapas de la historia.  Florence Nightingale, teorizadora considerada como la madre de la Enfermería Moderna, fuel el primer paso para la auténtica profesionalización

En la actualidad, ser profesional enfermero implica una preparación académica universitaria, con una amplia apertura de especialidades, lo que enriquece la profesión. Desde mi experiencia, en lo personal, trabajar en cuidados críticos me llena de orgullo por la complejidad de cuidados y procedimientos a desarrollar. Esta profesión me ha convertido en un apasionado defensor de la igualdad.

«Esta profesión me convirtió en un apasionado defensor de la igualdad»

Hoy los profesionales enfermeros viven una realidad de público conocimiento con respecto a la sobrecarga laboral, gran demanda de pacientes que requieren atenciones. Es admirabl la fuerzas y el empeño con que se enfrentan a lo que podríamos llamar guerra actual, una guerra a lo desconocido, con la incertidumbre de no saber hasta cuándo.

Es inexplicable la dedicación y el fervor con que los enfermeros desempeñan su rol, en muchos casos en instituciones con infraestructuras edilicias no acordes y con recursos materiales precarios y, lo más importante, el recurso humano devastado, cansado y mal remunerado.

A lo que quiero llegar, al reflejar todo esto, es que a pesar de las circunstancias los enfermeros, por naturaleza, son soldados difícil de derrotar.

Para ir cerrando y no extenderme en lo maravilloso del mundo de la enfermería, voy a concluir con que el amor, la dedicación y el respeto a la profesión que uno decide para su vida son la clave de transitar este camino, en el cual no tenemos fecha de finalización. Nuestra verdadera felicidad esta en disfrutar día a día con lo que hacemos, decimos y decidimos. No perdamos las esperanzas y luchemos por un país más justo e igualitario, luchemos por un enfermero profesional reconocido como tal.

Licenciado David Sánchez / MP 18867

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