La actualidad de la enfermería, o el cuento de las hormigas y las langostas

unsplash-logoLuis Melendez
- Espacio para publicidad -
   

(Cualquier parecido con el colectivo enfermero es pura verdad…)

En estos días, en los que el mundo ve crecer e identifica a la enfermería como un pilar de la salud, seguimos siendo dominados por las langostas, que quieren convencernos de lo bueno que somos. Pero, a la vez, seguimos siendo sumisos, esclavos y pobres del sistema, mientras unos pocos comen y disfrutan de nuestro trabajo incansable… que se esta cansando. Como se está agotando nuestra capacidad para resolver los problemas, y cuando no los resolvemos somos los culpables y nos condenan con creces

¿Cuántas veces vemos al doctor (colega de tareas) como un ser iluminado y lo idolatramos  y veneramos, y al mismo tiempo perdemos la perspectiva de que es humano y que estudió y se preparó para acertar o equivocarse en un diagnóstico?

En cambio, vemos a un enfermero y lo cuestionamos, buscamos errores con lupa para publicar en alguna red social y exponer a todas luces lo inoperante y mal compañero que es. Un enfermero es un profesional al igual que el médico.  Estudia muchos años y luego sigue actualizándose, como también lo hacen los médicos.

Uno es minoría y da diagnóstico; el otro es mayoría y brinda cuidados. Pero uno no es menos importante que el otro. Pero han llegado los años en que esa sumisión se está terminando y se empieza a evidenciar que podemos compartir y cuidar; a la vez, tenemos instituciones propias que nos regulan, nos capacitan y jerarquizan la profesión.

Los puestos de dirección y de gerencia en salud pueden ser desempeñados por profesionales enfermeros preparados para esas funciones. La enfermería está preparada para estar al frente de la dirigencia de políticas de salud y ocupar puestos políticos de importancia.

Todo esto me trae a la mente el cuento de las hormigas y las langostas

Las hormigas les temían y obedecían a las langostas por mandatos históricos. También vi a las langostas combatir y desprestigiar a los que pensaban diferente, destruyendo toda ilusión de ser independientes y gobernar el hormiguero.

El cuento termina con un despertar a la libertad e independencia, donde las hormigas después de luchar entre ellas y con el entorno sometedor, que históricamente se manejó así, cambió de pensamiento,  cambió de paradigma, con acción y participación conjunta las hormigas pudieron ser libres, independientes y mejorar el hormiguero para bien de todas las hormigas.

Que parecidos somos a las hormigas, aunque algunos todavía no entendemos que las hormigas no se comen entre ellas.

Licenciado José Alberto Lozano / MN 74344-MP 386 / Especialista en Cuidados Críticos Intensivos / Jefe Departamento de Enfermería Sanatorio Fueguino (Río Grande, Tierra Del Fuego)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here