Las consecuencias del trabajo nocturno

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La salud y el impacto del trabajo nocturno en el desarrollo de la vida de los trabajadores han sido temas de mucha importancia. Se trata de uno de los aspectos humanos donde más consecuencias recaen sobre los individuos, tanto en su salud como en las actividades cotidianas.

Según un estudio realizado por la American Journal of Preventive Medicine realizado sobre 75.000 enfermeras/os a lo largo de 22 años, se constató que trabajar en horario nocturno que incluya más de tres jornadas al mes puede ser perjudicial.

Cabe destacar que por la noche cambia el ritmo circadiano (reloj biológico), es decir que las variaciones cíclicas del sueño/vigilia en un periodo de 24 horas pueden producir diversos problemas tantos físicos como psicológicos.

Algunos de los problemas del trabajo asociados a turnos nocturnos pueden verse de manera dual (la organización y los intereses del trabajador).

El organismo de los seres humanos está preparado para trabajar de día y descansar por la noche. Por este motivo, durante las horas nocturnas disminuyen las aptitudes físicas y mentales. De esta manera, poder mantenerse despiertos y realizando una actividad que requiera concentración supone un mayor esfuerzo del que se necesitará durante las horas diurnas para hacer la misma tarea.

Tal ¨desgaste extra¨ tiene un efecto acumulativo que puede generar afecciones como hipertensión e hipercolesterolemia, lo que a su vez incrementa el riesgo de sufrir cardiopatías.

El horario de trabajo no solo incide negativamente en la cantidad y calidad del sueño; también repercute sobre la conducta alimentaria. Para mantener una buena salud es necesario llevar una dieta equilibrada que aporte los nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento del organismo. Pero además, es conveniente que los alimentos se repartan en varias tomas a lo largo del día, al menos tres.

La nocturnidad en el trabajo también desestabiliza los hábitos alimentarios y, con frecuencia, se ingieren comidas rápidas de calidad insuficiente. El problema viene cuando la persona se levanta y carece de apetito porque comió de noche. Si pudiera tener un descanso podría tomar una comida caliente y adecuada a sus necesidades. De lo contrario, se calmará el hambre con una golosina, cualquier alimento con harinas y gaseosas, entre otras.

Los hábitos alimentarios inadecuados y mantenidos en el tiempo ocasionan trastornos en el aparato digestivo como la gastritis, ardor de estómago, distensión abdominal o úlcera gástrica. Además, el consumo frecuente de ciertos alimentos como dulces o embutidos grasos en sustitución de una dieta equilibrada origina sobrepeso y obesidad.

El personal que trabaja de noche también presenta alteraciones en sus relaciones personales, ya que ven limitadas las posibilidades de interaccionar con los demás. Esto se debe a que se vive en una sociedad en la que las actividades están organizadas en el marco de una cultura principalmente diurna. Por consiguiente, suelen resentirse las relaciones de pareja y también la que se mantiene con sus hijos y amigos ya que apenas pueden pasar más tiempo. Otro factor es que el resto de la familia debe adecuarse a horarios de sueño cruzados limitando así ciertas actividades en el hogar para no interferir con el descanso.

Existe además, una posibilidad de desarrollar a lo largo del tiempo el denominado síndrome de burnout (estar quemado), lo que conlleva a un agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal a la vez que dicho síntoma podría ser un motivo más que importante para el abandono de la profesión.

Producto de la pérdida de la vida social y de las actividades de ocio y recreación se genera en el individuo un submundo orientado al cumplimiento de las funciones laborales y extra laborales que conducen frecuentemente al abandono de sí mismo y a alteraciones emocionales.

La organización internacional del trabajo (OIT) estima que un trabajador envejecerá prematuramente cinco años por cada 15 años que permanezca en horario de trabajo nocturno.

Es bajo este panorama que se puede determinar el riesgo al que se encuentra sometida la población de enfermería, principalmente por la carga horaria nocturna. De igual manera se hace necesario destacar que se deben realizar medidas de prevención que minimicen las condiciones patológicas producto de la turnicidad laboral, por lo que las estrategias terapéuticas deben girar en torno a la manera que se organiza el trabajo. En este sentido, deben existir propuestas por parte de las instituciones tales como días y horas de descanso adecuados (turnos rotativos) y programas anti stress ya que de todas maneras, el turno siempre va a necesitar ser cubierto.

Algunos consejos que pueden ser tomados en cuenta por la persona que trabaja entre las 22:00 y las 06:00 horas:

-Dormir las horas necesarias; como mínimo seis. Se sentirá mejor si se descansa lo suficiente al recuperar el desgaste físico y el alivio de la fatiga.

-Establecer un horario regular para dormir similar al de las actividades rutinarias. Lavarse los dientes, bañarse o leer ayudará a que el cerebro asocie estas actividades con el momento de irse a descansar.

-Probar con distintos horarios; si le resulta difícil dormirse ya que lo ideal sería contar con 6 horas seguidas, intentar llevarlo a cabo fraccionando el descanso y realizando una siesta antes de entrar a trabajar.

-No es bueno acostarse con hambre. Es mejor una ingesta ligera para evitar una digestión pesada que dificulte conciliar el sueño.

-Las personas que conviven en la misma casa deben respetar al máximo tus horas de sueño evitando realizar actividades ruidosas que perturben el descanso.

-Aprenda métodos de relajación que ayuden a desconectarte del trabajo antes de irse a dormir.

-Practicar algún deporte o actividad física entre moderada e intensa de forma regular contribuirá a mantener la salud y descasar mejor.

-Organizar su calendario de forma que pueda dedicar tiempo a su familia y amigos sin que resulte agotador.

-Limitar el consumo de cafeína y de otros estimulantes aunque durante tu jornada laboral pueda resultar de ayuda para mantener la concentración. Dichos efectos pueden prolongarse interfiriendo en su descanso.

-Procurar mantenerse bien hidratado durante el turno laboral bebiendo agua con regularidad. Si tiene hambre, tome algo ligero (fruta, un yogurt, cereales o un puñado de frutos secos) y evite ciertos alimentos como frituras, embutidos grasos, golosinas y/o harinas, los que podrían hacerle ganar peso y afectar a tu salud elevando los niveles de colesterol.

Lic. Domingo Miguel Brandan M.N: 82.743

Lic. Débora Noemí Ledesma M.N: 79.634

Lic. Jesica Gisele Segovia Mansilla M.N: 78.535

 

 

1 Comentario

  1. Considero tener en cuenta la experiencias de otros países respecto de los horarios nocturnos. Cuentan con horas de descanso como todo el resto de equipo de salud. Los horarios de dormir están pautados, dos horas, y en dos grupos, donde por supuesto el trabajo en equipo y solidaridad entre compañeros es la clave.

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