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Atención de paciente por preeclampsia y COVID-19 sometida a cesárea de urgencia

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TRABAJO DE INVESTIGACIÓN

ROL DEL EQUIPO INTERDISCIPLINARIO EN LA ATENCION DE UNA PACIENTE POR PREECLAMPSIA Y COVID-19 SOMETIDA A CESÁREA DE URGENCIA EN U.T.I.A. DURANTE LA PANDEMIA

Autor: Córdoba Edgardo Evencio César
Licenciado en Enfermería – Magister en Gestión
Comité de Docencia Sanatorio Franchin
Fecha: 14/06/2026

Resumen

La pandemia por COVID-19 modificó profundamente la organización de los servicios de salud y generó desafíos particulares para la atención obstétrica. En ese escenario, las emergencias hipertensivas del embarazo conservaron su carácter tiempo-dependiente y exigieron respuestas interdisciplinarias oportunas. El presente trabajo propone el análisis retrospectivo de un caso asistencial ocurrido durante el período pandémico, vinculado con preeclampsia y riesgo de progresión a eclampsia, con el propósito de examinar la respuesta del equipo de salud, las condiciones del contexto y las oportunidades de mejora. Se adopta un enfoque descriptivo, retrospectivo y analítico, preservando la confidencialidad de la paciente. El análisis se sustenta en evidencia científica, recomendaciones internacionales y normativa argentina. Se destaca la importancia de la detección precoz, la vigilancia clínica, la continuidad de los controles prenatales, el uso seguro de tratamientos indicados y la capacitación interdisciplinaria continua.

1. Introducción

La pandemia por SARS-CoV-2 constituyó una emergencia sanitaria sin precedentes recientes. La reorganización de circuitos, la sobrecarga asistencial, el aislamiento, las restricciones de acceso y la incertidumbre científica impactaron en la continuidad de numerosos procesos de atención, incluida la salud materna y perinatal.

En este contexto, la preeclampsia y la eclampsia mantuvieron su relevancia como complicaciones obstétricas potencialmente graves. La preeclampsia es un trastorno hipertensivo del embarazo que habitualmente se presenta después de las 20 semanas de gestación y puede comprometer múltiples órganos. Su progresión a eclampsia, caracterizada por convulsiones en el contexto clínico correspondiente, constituye una emergencia obstétrica.

El análisis de situaciones reales ocurridas durante la pandemia permite comprender no solamente los aspectos clínicos sino también los factores organizacionales, comunicacionales y humanos que condicionaron la respuesta asistencial. Desde esta perspectiva, el presente trabajo aborda retrospectivamente un caso ocurrido durante el período de COVID-19 y analiza el papel del equipo interdisciplinario, con especial consideración del aporte de Enfermería en la vigilancia, identificación de signos de alarma, administración segura del tratamiento, comunicación y continuidad del cuidado.

2. Justificación

Los trastornos hipertensivos del embarazo constituyen una causa relevante de morbimortalidad materna y perinatal. La Organización Mundial de la Salud señala que la preeclampsia afecta aproximadamente al 3-8 % de las mujeres que dan a luz y que puede evolucionar hacia complicaciones potencialmente mortales.

Durante la pandemia, los servicios debieron sostener simultáneamente la respuesta frente al COVID-19 y la atención de patologías que no podían ser postergadas. Las pacientes obstétricas con cuadros hipertensivos requerían circuitos seguros, evaluación inmediata y coordinación interdisciplinaria. Analizar un caso sucedido en ese período posee valor académico porque permite reconstruir decisiones, reconocer fortalezas y detectar oportunidades de mejora aplicables a futuras emergencias sanitarias.

Este trabajo también se justifica desde Enfermería: el control de signos vitales, la identificación de síntomas neurológicos y signos de alarma, la vigilancia materno-fetal, la preparación y administración segura de medicación y la comunicación efectiva constituyen intervenciones esenciales dentro del abordaje interdisciplinario.

3. Problema y pregunta de investigación

Problema: durante la pandemia por COVID-19, las modificaciones organizacionales y asistenciales pudieron condicionar la capacidad de los equipos para reconocer y abordar oportunamente emergencias obstétricas.

Pregunta orientadora: ¿Cómo se desarrolló el abordaje interdisciplinario de un caso de preeclampsia/eclampsia ocurrido durante la pandemia por COVID-19 y qué aprendizajes pueden identificarse para fortalecer la seguridad y calidad del cuidado?

4. Objetivos

Objetivo general

Analizar retrospectivamente el abordaje interdisciplinario de un caso relacionado con preeclampsia y eclampsia ocurrido durante la pandemia por COVID-19, identificando fortalezas, dificultades y oportunidades de mejora.

Objetivos específicos
  • Describir el contexto sanitario y organizacional en el que ocurrió el caso.
  • Analizar los principales elementos clínicos vinculados con preeclampsia y eclampsia.
  • Examinar la participación del equipo interdisciplinario y el rol específico de Enfermería.
  • Identificar factores que pudieron favorecer o dificultar el reconocimiento y la respuesta oportuna.
  • Contrastar el abordaje realizado con recomendaciones científicas y normativas aplicables.
  • Formular recomendaciones orientadas a la capacitación continua y a la seguridad del paciente.
Descripción del diseño metodológico

Tipo de estudio: retrospectivo.

Se desarrolla mediante datos de la historia clínica.

Área de estudio: TERAPIA INTENSIVA DE ADULTOS, Sanatorio Franchin.

Universo: el equipo interdisciplinario, que consta de los servicios de obstetricia, neonatología y U.T.I.A.

Población accesible: servicios de obstetricia, neonatología y U.T.I.A.

Muestra: personal de los servicios involucrados.

Unidad de Análisis: cada uno de los integrantes de los servicios en cuestión.

Criterios de Inclusión: integrantes  de los servicios involucrados.

Criterios de exclusión: no ser parte de los servicios en cuestión.

Tipo de muestreo: muestreo no probabilístico, muestreo accidental, ya que la encuesta se realiza al personal que se encuentra dentro del criterio de inclusión.

Instrumento de recolección de datos: cuestionario / encuesta cerrada.

5. Marco teórico

La preeclampsia es un síndrome multisistémico asociado al embarazo. Su reconocimiento exige valorar la hipertensión de nueva aparición después de las 20 semanas y otros hallazgos clínicos y de laboratorio compatibles. La proteinuria es un elemento diagnóstico relevante, aunque los criterios contemporáneos reconocen que puede existir compromiso orgánico significativo aun sin proteinuria.

La eclampsia representa la aparición de convulsiones en una paciente con un cuadro hipertensivo del embarazo cuando no existe otra causa que las explique. Entre las complicaciones graves se encuentran el síndrome HELLP, daño neurológico, insuficiencia renal, alteración hepática, desprendimiento placentario, prematurez y muerte materna o fetal.

El sulfato de magnesio ocupa un lugar central en la prevención y tratamiento de las convulsiones asociadas a preeclampsia grave/eclampsia, dentro de protocolos institucionales y bajo vigilancia clínica. La atención requiere un enfoque interdisciplinario y una evaluación continua de la condición materna y fetal.

Durante la pandemia, la necesidad de reducir exposiciones y reorganizar prestaciones generó modelos alternativos de atención prenatal. Sin embargo, las pacientes de riesgo continuaron requiriendo evaluación presencial y seguimiento apropiado. Esto reforzó la necesidad de distinguir entre prestaciones diferibles y situaciones clínicas que requerían intervención inmediata.

6. El contexto de la pandemia

El COVID-19 alteró circuitos institucionales, disponibilidad de recursos humanos, modalidades de consulta y dinámicas de comunicación. En obstetricia, estas modificaciones coexistieron con patologías cuyo diagnóstico y tratamiento no podían demorarse.

El análisis retrospectivo debe evitar juzgar las decisiones exclusivamente con conocimientos adquiridos después de la pandemia. Resulta metodológicamente más apropiado reconstruir qué información estaba disponible en el momento, cuáles eran los protocolos vigentes, qué recursos existían y cómo se organizó la respuesta. Esta perspectiva permite realizar un análisis crítico justo y útil para la mejora institucional.

7. Presentación y reconstrucción del caso

Se presenta el caso de una paciente de sexo femenino, de 40 años de edad, primigesta, con embarazo de término de 40 semanas, quien ingresó por el Servicio de Guardia durante el contexto de la pandemia por COVID-19. Al momento de su evaluación inicial presentó hipertensión arterial severa, con registros de 190/110 mmHg, por lo que se indicó tratamiento endovenoso para el control de la presión arterial. Durante su evolución inmediata presentó deterioro respiratorio, con dificultad respiratoria, alteración de la saturación de oxígeno y mala mecánica ventilatoria. Ante la marcada disminución de la entrada de aire bilateral y el compromiso respiratorio, se decidió su traslado a la Unidad de Terapia Intensiva de Adultos. Debido a la gravedad del cuadro, requirió asistencia respiratoria mecánica invasiva y monitoreo intensivo. Considerando la condición materna, el embarazo de término y la necesidad de resolución obstétrica urgente, se indicó cesárea de urgencia. La situación clínica y epidemiológica requirió una coordinación excepcional entre los servicios de Terapia Intensiva de Adultos, Obstetricia y Neonatología. Los equipos interdisciplinarios organizaron el procedimiento en la Unidad 11 de la Terapia Intensiva de Adultos, adaptando el entorno asistencial para realizar la intervención con las medidas de seguridad correspondientes al contexto pandémico. La cesárea se realizó exitosamente. Como resultado nació un recién nacido de término, de 40 semanas de edad gestacional y 3.500 gramos de peso, en condiciones clínicas favorables. El recién nacido fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, donde permaneció inicialmente en aislamiento preventivo y se realizaron estudios de vigilancia para SARS-CoV-2.Luego de aproximadamente 48 horas de aislamiento preventivo y ante una evolución neonatal favorable, el recién nacido pasó a cuna. Posteriormente recibió el alta institucional bajo el cuidado de su padre, con indicación de alimentación complementaria y seguimiento neonatal. Los controles realizados durante su permanencia institucional no evidenciaron alteraciones clínicas relevantes. Luego de la derivación del recién nacido a Neonatología, la paciente continuó internada en Terapia Intensiva de Adultos bajo asistencia respiratoria mecánica y tratamiento endovenoso para el control de la hipertensión arterial. Los estudios de vigilancia efectuados durante la internación confirmaron infección por SARS-CoV-2, por lo que se mantuvieron las medidas de aislamiento y el abordaje correspondiente. La paciente permaneció con soporte ventilatorio invasivo durante aproximadamente 48 horas. Tras la estabilización clínica y respiratoria, se realizó una extubación programada, que resultó exitosa. Continuó posteriormente con vigilancia y tratamiento hasta completar siete días de internación en la Unidad de Terapia Intensiva, tras lo cual fue trasladada a una unidad de internación general para continuar su recuperación. La evolución posterior fue favorable. Luego de un total de 21 días de internación institucional y tras obtener controles negativos para COVID-19, la paciente recibió el alta sanatorial. El caso constituye un ejemplo de la complejidad asistencial vivida durante la pandemia por COVID-19. La coexistencia de una emergencia hipertensiva del embarazo, insuficiencia respiratoria aguda, necesidad de ventilación mecánica, embarazo de término e infección por SARS-CoV-2 exigió una respuesta inmediata y coordinada. La realización de una cesárea de urgencia dentro de la propia Unidad de Terapia Intensiva de Adultos evidencia la capacidad de adaptación del equipo interdisciplinario ante una situación clínica excepcional. Desde la perspectiva de Enfermería, el caso implicó cuidados de alta complejidad: vigilancia hemodinámica y respiratoria continua, administración segura del tratamiento endovenoso, cuidados de la paciente bajo ventilación mecánica, aplicación de medidas de aislamiento, preparación del entorno para una intervención obstétrica urgente y coordinación simultánea con los equipos de Obstetricia y Neonatología. Esta experiencia permite analizar el valor de la planificación interdisciplinaria y de la capacidad de respuesta institucional frente a emergencias materno-perinatales en contextos sanitarios críticos.

7.1. Cronología clínica del caso

Ingreso por Guardia: Paciente de 40 años, primigesta, embarazo de 40 semanas. Hipertensión arterial severa: 190/110 mmHg.

Deterioro clínico: Dificultad respiratoria, alteración de la saturación, mala mecánica ventilatoria y marcada disminución de la entrada de aire bilateral.

Ingreso a UTI: Traslado a Terapia Intensiva de Adultos, intubación y asistencia respiratoria mecánica.

Resolución obstétrica: Indicación de cesárea de urgencia. Coordinación de Terapia Intensiva, Obstetricia y Neonatología para realizar el procedimiento en la Unidad 11 de UTI.

Nacimiento: Recién nacido de término, 40 semanas, peso 3.500 g, evolución clínica favorable.

Atención neonatal: Traslado a UCIN, aislamiento preventivo y vigilancia para SARS-CoV-2. Evolución favorable y posterior alta al cuidado del padre.

Evolución materna: Confirmación de COVID-19, tratamiento antihipertensivo endovenoso y ventilación mecánica durante aproximadamente 48 horas.

Recuperación: Extubación programada exitosa; siete días de permanencia en Terapia Intensiva y posterior traslado a internación general.

Alta: Alta sanatorial luego de 21 días de internación, con controles negativos para COVID-19.

8. Diseño metodológico

Se propone un estudio de caso retrospectivo, descriptivo y analítico. La unidad de análisis corresponde a un episodio asistencial ocurrido durante la pandemia por COVID-19 relacionado con una complicación hipertensiva del embarazo.

Fuentes potenciales: registros clínicos disponibles y autorizados, registros de Enfermería, protocolos institucionales vigentes en el período y, cuando corresponda, información complementaria obtenida mediante instrumentos aplicados al equipo de salud.

Variables de análisis: presentación clínica, oportunidad del reconocimiento, respuesta asistencial, intervenciones interdisciplinarias, participación de Enfermería, comunicación, continuidad del cuidado y factores contextuales vinculados con la pandemia.

Consideraciones éticas: confidencialidad, anonimización de información y utilización académica responsable de los datos. Si el trabajo se presenta formalmente como investigación institucional, deberán cumplirse los requisitos de autorización y evaluación ética que correspondan.

9. Rol del equipo interdisciplinario y de Enfermería

La respuesta ante una emergencia hipertensiva obstétrica exige coordinación. Medicina y Obstetricia establecen la evaluación diagnóstica y conducta terapéutica; Enfermería participa de forma continua en la vigilancia, detección de cambios, implementación segura de indicaciones y comunicación de hallazgos.

Entre los cuidados prioritarios de Enfermería se encuentran el control y registro adecuado de signos vitales, valoración neurológica, reconocimiento de cefalea intensa, alteraciones visuales y dolor epigástrico, vigilancia de diuresis y balance cuando esté indicado, prevención de lesiones ante riesgo convulsivo, preparación de recursos para emergencias y administración segura de medicamentos según prescripción y protocolos. La vigilancia debe acompañarse de comunicación clara y escalamiento oportuno ante deterioro.

10. Análisis crítico y discusión

El valor de un estudio de caso no reside en generalizar estadísticamente sus resultados, sino en analizar en profundidad una situación compleja. La discusión deberá confrontar la secuencia real del caso con la evidencia disponible y con las condiciones extraordinarias de la pandemia.

Una vez incorporados los datos reales será posible analizar: si existieron signos de alarma reconocibles; oportunidad de las intervenciones; continuidad de la vigilancia; comunicación entre disciplinas; disponibilidad de recursos; influencia de los circuitos COVID-19; y oportunidades concretas de mejora.

La pandemia evidenció la necesidad de sostener servicios esenciales y de garantizar que las emergencias obstétricas continúen recibiendo atención oportuna. El aprendizaje institucional debe traducirse en protocolos claros, entrenamiento periódico, simulación clínica, comunicación estructurada y auditoría de eventos críticos.

10.1. Análisis científico profundo del caso

El caso analizado reúne simultáneamente varios determinantes de alta complejidad obstétrica y crítica: primigesta de 40 años, embarazo de término de 40 semanas, hipertensión arterial severa de 190/110 mmHg, deterioro respiratorio agudo con necesidad de ventilación mecánica invasiva y posterior confirmación de infección por SARS-CoV-2. Desde el punto de vista académico, estos elementos obligan a interpretar el episodio como una emergencia materno-fetal de máxima complejidad y no como un cuadro hipertensivo aislado.

El registro de una presión arterial de 190/110 mmHg supera ampliamente el umbral utilizado para definir hipertensión severa durante el embarazo. En una gestante de término, un valor de esta magnitud exige evaluación y tratamiento urgente por el riesgo de accidente cerebrovascular, edema pulmonar, lesión renal, compromiso hepático, desprendimiento prematuro de placenta y progresión hacia eclampsia. Sin embargo, para sostener retrospectivamente el diagnóstico definitivo de preeclampsia con criterios académicos deben revisarse, si están disponibles, los registros de proteinuria, plaquetas, creatinina, transaminasas, síntomas neurológicos y demás signos de disfunción orgánica. Por ello, el presente trabajo interpreta el caso como altamente compatible con una emergencia hipertensiva obstétrica y posible preeclampsia con criterios de severidad, evitando afirmar hallazgos que no constan en la documentación aportada.

La dificultad respiratoria constituye uno de los puntos más relevantes para el diagnóstico diferencial. En una paciente con hipertensión severa y embarazo avanzado, el deterioro respiratorio puede vincularse con edema pulmonar asociado a preeclampsia, infección respiratoria por SARS-CoV-2, síndrome de dificultad respiratoria aguda u otras causas cardiopulmonares. La posterior positividad para COVID-19 introduce una superposición fisiopatológica particularmente compleja. Sin estudios de imágenes, gases arteriales, parámetros ventilatorios y balance hídrico no resulta científicamente correcto atribuir la insuficiencia respiratoria a una única causa. El análisis más sólido es reconocer un cuadro respiratorio crítico potencialmente multifactorial.

La relación entre COVID-19 y preeclampsia fue objeto de especial interés científico durante y después de la pandemia. Ambas entidades pueden compartir manifestaciones de inflamación sistémica, disfunción endotelial y alteraciones vasculares. Estudios observacionales y revisiones sistemáticas informaron una asociación entre infección por SARS-CoV-2 durante el embarazo y mayor frecuencia de preeclampsia, aunque una asociación epidemiológica no demuestra por sí sola causalidad en un caso individual. En esta paciente, la coexistencia temporal de hipertensión severa y COVID-19 debe presentarse como una interacción clínica plausible que aumentó la complejidad diagnóstica y terapéutica, sin afirmar que la infección haya sido la causa directa de la enfermedad hipertensiva.

La decisión de finalizar el embarazo mediante cesárea de urgencia debe analizarse dentro del contexto integral: gestación de 40 semanas, hipertensión severa, deterioro respiratorio, necesidad de ingreso a Terapia Intensiva y requerimiento de ventilación mecánica invasiva. La resolución obstétrica permitió finalizar una gestación de término en una paciente críticamente enferma y, al mismo tiempo, organizar la atención inmediata del recién nacido. La vía de finalización del embarazo debe interpretarse como una decisión individualizada del equipo tratante; el COVID-19 por sí solo no constituye indicación de cesárea.

Un aspecto singular del caso fue la realización de la cesárea en la Unidad 11 de Terapia Intensiva de Adultos mediante coordinación entre Terapia Intensiva, Obstetricia, Neonatología y Enfermería. Desde la perspectiva de seguridad del paciente, esta estrategia evidencia capacidad de adaptación frente a una emergencia extraordinaria. Evitar un traslado potencialmente riesgoso de una paciente ventilada y hemodinámica mente vulnerable pudo constituir un objetivo clínico razonable, siempre que el espacio hubiera sido acondicionado con los recursos necesarios para garantizar seguridad materna, quirúrgica, anestésica y neonatal.

El resultado neonatal favorable constituye un elemento relevante. El nacimiento de un recién nacido de término de 3.500 gramos, su vigilancia en Neonatología, el aislamiento preventivo aplicado conforme al contexto epidemiológico y la posterior evolución favorable muestran la importancia de anticipar la recepción neonatal antes de la resolución obstétrica. La coordinación previa permitió disponer simultáneamente de profesionales capacitados para atender dos pacientes con necesidades diferentes: una madre críticamente enferma y un recién nacido potencialmente expuesto a SARS-CoV-2.

La evolución materna posterior también aporta información significativa. La continuidad de la ventilación mecánica durante aproximadamente 48 horas, seguida de una extubación programada exitosa, indica una recuperación respiratoria suficiente para retirar el soporte invasivo. La permanencia durante siete días en Terapia Intensiva refleja que, aun después de la resolución obstétrica, persistió la necesidad de vigilancia crítica. El alta institucional a los 21 días, luego de evolución favorable y controles negativos para COVID-19, permite describir un desenlace materno favorable después de un episodio de elevada gravedad.

Desde Enfermería, el caso requiere ser interpretado como un proceso de cuidado continuo que atravesó Guardia, Terapia Intensiva, el procedimiento obstétrico y la recuperación posterior. La vigilancia de la presión arterial, el reconocimiento del deterioro respiratorio, la monitorización de la paciente ventilada, la administración segura de antihipertensivos endovenosos, la prevención de complicaciones asociadas a dispositivos invasivos, el control neurológico y hemodinámico, las medidas de aislamiento y la comunicación interdisciplinaria constituyeron componentes esenciales del cuidado.

En un cuadro compatible con preeclampsia severa, Enfermería cumple además un papel decisivo en la vigilancia de signos de progresión hacia eclampsia. La aparición de cefalea intensa, alteraciones visuales, hiperreflexia, dolor epigástrico o en hipocondrio derecho, deterioro del nivel de conciencia y convulsiones requiere reconocimiento inmediato y comunicación urgente. Cuando existe indicación de sulfato de magnesio, su administración exige vigilancia clínica específica, incluida la valoración respiratoria, reflejos osteotendinosos, diuresis y signos de toxicidad, según el protocolo institucional. Como no se aportó información sobre su utilización en este caso, no debe afirmarse que fue administrado.

El análisis también evidencia una fortaleza organizacional: la capacidad de integrar servicios que habitualmente funcionan en espacios diferenciados. La pandemia obligó a modificar circuitos tradicionales, pero la respuesta descrita demuestra que la reorganización no necesariamente implica pérdida de calidad cuando existe liderazgo, comunicación y definición clara de responsabilidades. La coordinación de Terapia Intensiva, Obstetricia y Neonatología permitió desarrollar una estrategia centrada simultáneamente en la seguridad materna y neonatal.

Como limitación, el análisis retrospectivo se basa en la información clínica disponible y no cuenta todavía con la totalidad de los parámetros de laboratorio, estudios complementarios, evolución detallada de la presión arterial, medicación específica utilizada ni registros completos de vigilancia fetal y materna. Estas limitaciones deben declararse expresamente. La ausencia de un dato no debe reemplazarse por una inferencia clínica presentada como hecho.

En síntesis, el caso demuestra cómo una emergencia hipertensiva obstétrica puede adquirir una complejidad extraordinaria cuando coexiste con insuficiencia respiratoria e infección por SARS-CoV-2. La evolución favorable de la madre y del recién nacido puede interpretarse como resultado de una respuesta asistencial intensiva, una resolución obstétrica oportuna y una coordinación interdisciplinaria excepcional. Su principal aporte académico reside en mostrar que, frente a escenarios críticos e imprevisibles, la seguridad del paciente depende tanto del conocimiento científico como de la capacidad organizacional para adaptar los procesos de atención.

11. Conclusiones

La preeclampsia y la eclampsia requieren reconocimiento temprano, vigilancia continua y respuesta interdisciplinaria coordinada. La pandemia por COVID-19 introdujo dificultades adicionales que obligaron a los sistemas de salud a reorganizarse sin perder capacidad de respuesta frente a emergencias obstétricas.

El análisis retrospectivo de casos reales constituye una herramienta valiosa para aprender de la práctica. Más que asignar responsabilidades individuales, un enfoque de seguridad del paciente debe identificar factores clínicos, organizacionales y comunicacionales que puedan modificarse.

Desde Enfermería, la capacitación continua, la valoración sistemática, el registro completo, la administración segura de tratamientos y la comunicación inmediata de signos de deterioro representan componentes fundamentales de la calidad asistencial.

11.1. Conclusión académica integradora

El caso estudiado representa una situación de elevada complejidad materno-perinatal ocurrida en un contexto histórico excepcional. La hipertensión severa en una primigesta de 40 años con embarazo de término, asociada a insuficiencia respiratoria que requirió ventilación mecánica y a infección confirmada por SARS-CoV-2, configuró un escenario de alto riesgo que demandó decisiones rápidas y coordinación interdisciplinaria. La resolución mediante cesárea de urgencia, organizada dentro de la Unidad de Terapia Intensiva, constituye el elemento distintivo del caso y evidencia una respuesta institucional adaptativa frente a la imposibilidad de aplicar circuitos asistenciales convencionales. La supervivencia materna, la recuperación respiratoria y el resultado neonatal favorable constituyen desenlaces clínicamente relevantes. Desde la disciplina de Enfermería, la experiencia reafirma que la vigilancia continua, el reconocimiento temprano del deterioro, la seguridad en la administración de tratamientos, la prevención de complicaciones y la comunicación efectiva son dimensiones inseparables del cuidado crítico. El caso no permite establecer causalidad entre COVID-19 y preeclampsia, pero sí demuestra la complejidad de su coexistencia y la necesidad de mantener una perspectiva diagnóstica amplia. Como aprendizaje final, la calidad de respuesta ante una emergencia no depende únicamente de disponer de protocolos, sino de contar con equipos capaces de integrarlos, adaptarlos responsablemente y actuar de manera coordinada cuando la realidad clínica supera los escenarios previstos.

12. Recomendaciones

  • Implementar capacitación periódica sobre emergencias hipertensivas del embarazo.
  • Incorporar simulación interdisciplinaria de preeclampsia grave y eclampsia.
  • Estandarizar algoritmos institucionales de reconocimiento y respuesta.
  • Fortalecer la comunicación estructurada entre profesionales.
  • Garantizar disponibilidad y control de insumos y medicación crítica.
  • Auditar casos complejos con metodología de mejora de calidad y cultura justa.
  • Mantener planes de contingencia que aseguren la continuidad de la atención materno-perinatal durante emergencias sanitarias.

13. Dedicatoria

La presente investigación está dedicada a Enrique Paz Angulo, enfermero de amplia trayectoria profesional y docente de la Universidad de Buenos Aires, quien desarrolló funciones de supervisión y coordinación en diferentes instituciones de salud.

Su compromiso con la profesión, su vocación docente y su calidad humana dejaron una huella profunda en quienes tuvieron la oportunidad de aprender a su lado. Para el autor, su enseñanza constituyó un aporte fundamental en la formación vinculada con la recuperación cardiovascular infantil.

Este trabajo busca también reconocer a quienes, desde la Enfermería, transmiten conocimientos que permanecen más allá del tiempo y se transforman en mejores cuidados para los pacientes.

14. Bibliografía preliminar

  1. World Health Organization. Pre-eclampsia. Geneva: WHO; 2025.
  2. World Health Organization. WHO recommendations for prevention and treatment of pre-eclampsia and eclampsia. Geneva: WHO; 2011.
  3. World Health Organization. WHO recommendations on drug treatment for non-severe hypertension in pregnancy. Geneva: WHO; 2020.
  4. World Health Organization. WHO recommendations on antenatal care for a positive pregnancy experience. Geneva: WHO; 2016.
  5. Argentina. Ley 24.004. Ejercicio de la Enfermería.
  6. Argentina. Decreto 2497/1993. Reglamentación de la Ley 24.004.
  7. Argentina. Ley 26.529. Derechos del paciente en su relación con los profesionales e instituciones de la salud.

Nota académica: la bibliografía deberá ampliarse y ajustarse a las normas exigidas por la carrera de la Universidad de Buenos Aires. Las referencias definitivas deben corresponder a las fuentes efectivamente utilizadas en el análisis del caso.

Anexo de resultados de la encuesta y representación gráfica

A continuación se presentan los resultados porcentuales reconstruidos a partir de los gráficos del documento original. La representación se normalizó en un formato homogéneo para facilitar su lectura e interpretación académica.

Pregunta 1. La preeclampsia puede evolucionar a eclampsia

Figura 1. Distribución de respuestas (n=10): Verdadero 10 (100%) – Falso 0 (0%).

Interpretación: La totalidad de las respuestas reconoce la posibilidad de progresión de la preeclampsia hacia eclampsia, lo que evidencia un conocimiento general adecuado sobre la evolución potencialmente grave del trastorno.

Pregunta 2. La hipertensión arterial es un signo característico

Figura 2. Distribución de respuestas (n=10): Verdadero 7 (70%) – Falso 3 (30%).

Interpretación: El 70% identificó correctamente la hipertensión arterial como un signo característico, mientras que el 30% respondió en forma negativa. Este resultado señala una brecha relevante en un conocimiento básico para la detección de los trastornos hipertensivos del embarazo.

Pregunta 3. El sulfato de magnesio se utiliza en eclampsia

Figura 3. Distribución de respuestas (n=10): Verdadero 8 (80%) – Falso 2 (20%).

Interpretación: El 80% reconoció la utilización del sulfato de magnesio en la eclampsia y el 20% no lo hizo. La proporción de respuestas incorrectas refuerza la necesidad de capacitación específica sobre prevención y tratamiento de las convulsiones eclámpticas.

Pregunta 4. La eclampsia puede provocar convulsiones

Figura 4. Distribución de respuestas (n=10): Verdadero 7 (70%) – Falso 3 (30%).

Interpretación: El 70% reconoció la relación entre eclampsia y convulsiones, mientras que el 30% respondió negativamente. Dado que las convulsiones constituyen el elemento clínico definitorio de la eclampsia, este hallazgo representa una oportunidad concreta de mejora educativa.

Pregunta 5. La pandemia afectó la calidad asistencial

Figura 5. Distribución de respuestas (n=10): Verdadero 10 (100%) – Falso 0 (0%).

Interpretación: El 100% consideró que la pandemia afectó la calidad asistencial. El resultado refleja una percepción unánime del impacto organizacional y asistencial producido por la emergencia sanitaria.

Pregunta 6. El control prenatal disminuye riesgos

Figura 6. Distribución de respuestas (n=10): Verdadero 10 (100%) – Falso 0 (0%).

Interpretación: La totalidad de las respuestas reconoció el valor del control prenatal para disminuir riesgos, mostrando consenso respecto de su importancia en la prevención, vigilancia y detección temprana de complicaciones obstétricas.

Pregunta 7. La proteinuria es criterio diagnóstico

Figura 7. Distribución de respuestas (n=10): Verdadero 10 (100%) – Falso 0 (0%).

Interpretación: El 100% identificó la proteinuria como criterio diagnóstico. Académicamente, debe aclararse que la proteinuria es un criterio relevante, aunque la preeclampsia también puede diagnosticarse, en determinados contextos, por hipertensión asociada a disfunción orgánica aun en ausencia de proteinuria.

Pregunta 8. La capacitación continua mejora la atención

Figura 8. Distribución de respuestas (n=10): Verdadero 5 (50%) – Falso 5 (50%).

Interpretación: Las respuestas se distribuyeron en partes iguales: 50% verdadero y 50% falso. Este es uno de los hallazgos más significativos de la encuesta, porque evidencia una valoración insuficientemente uniforme de la capacitación continua como estrategia de mejora de la atención.

Pregunta 9. La detección precoz mejora el pronóstico

Figura 9. Distribución de respuestas (n=10): Verdadero 8 (80%) – Falso 2 (20%).

Interpretación: El 80% reconoció que la detección precoz mejora el pronóstico y el 20% respondió negativamente. La existencia de respuestas discordantes señala la necesidad de reforzar la importancia del reconocimiento temprano y la intervención oportuna.

Pregunta 10. El trabajo interdisciplinario mejora resultados

Figura 10. Distribución de respuestas (n=10): Verdadero 10 (100%) – Falso 0 (0%).

Interpretación: El 100% consideró que el trabajo interdisciplinario mejora los resultados. Este consenso se relaciona directamente con el caso analizado, cuya resolución requirió la coordinación simultánea de Terapia Intensiva, Obstetricia, Neonatología y Enfermería.

Síntesis global de los resultados

En conjunto, los resultados muestran fortalezas en conocimientos generales sobre progresión de la preeclampsia, control prenatal, proteinuria y valor del trabajo interdisciplinario. Sin embargo, se observan brechas en aspectos clínicamente críticos: 30% de respuestas negativas respecto de la hipertensión como signo característico, 20% sobre el uso del sulfato de magnesio, 30% sobre la relación entre eclampsia y convulsiones y 20% sobre el valor de la detección precoz. La distribución 50/50 respecto de la capacitación continua merece especial atención. Estos hallazgos apoyan la implementación de programas sistemáticos de educación permanente y simulación interdisciplinaria sobre emergencias hipertensivas obstétricas.

Nota metodológica: la encuesta fue respondida por 10 participantes (n=10). Por lo tanto, cada respuesta individual representa 10 puntos porcentuales. Los resultados se presentan mediante frecuencias absolutas y porcentajes.

Tabla consolidada de frecuencias de la encuesta (n=10)

Pregunta Verdadero (n) Verdadero (%) Falso (n) Falso (%) Total
1 10 100% 0 0% 10
2 7 70% 3 30% 10
3 8 80% 2 20% 10
4 7 70% 3 30% 10
5 10 100% 0 0% 10
6 10 100% 0 0% 10
7 10 100% 0 0% 10
8 5 50% 5 50% 10
9 8 80% 2 20% 10
10 10 100% 0 0% 10

 

La lectura en frecuencias absolutas permite precisar las brechas identificadas: 3 de 10 participantes no reconocieron la hipertensión arterial como signo característico; 2 de 10 no identificaron el uso del sulfato de magnesio en eclampsia; 3 de 10 no reconocieron la asociación de la eclampsia con convulsiones; 5 de 10 no consideraron que la capacitación continua mejora la atención; y 2 de 10 no reconocieron el valor de la detección precoz. Dado el tamaño muestral reducido (n=10), estos resultados deben interpretarse de forma descriptiva y no extrapolarse a poblaciones más amplias.

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