13 C
Buenos Aires
14 C
Buenos Aires
martes, junio 28, 2022
- Espacio t1 -
 
 
- Espacio publicitario -

- Espacio i1 / i2 -

Lo ultimo

- Espacio i3 / i4 -

- Espacio c1 -
 
 

La semiótica peirceana y su relación con la medicina

- Espacio c2 -
 

Según el lingüista alemán Winfried Nöth y su libro Handbook of Semiotics, antiguamente, la palabra semiótica aludía a una rama de la medicina pero con posterioridad, la filosofía adoptó el término para designar una teoría general de los signos.

El origen etimológico de la palabra semiótica se relaciona con las palabras griegas shmeion * ‘signo’ y s h m a * ‘señal, signo’. De las raíces relacionadas semio (la transliteración latinizada de la forma griega semeio, sema(t) y seman se derivaron  otros términos en el campo de la semiótica y la semántica. Entre ellos: semasiología, sensitividad, significación y semiología.

En general las palabras semiótica y semiología han sido consideradas sinónimos, sin embargo, no lo son en sentido estricto. De hecho, tanto una como otra corresponden a dos corrientes de pensamiento diferentes. Así, la primera ha sido la semiología surgida de las ideas lingüísticas del lingüista y semiólogo suizo Ferdinand de Saussure, que derivó en las corrientes estructuralistas europeas. La segunda en cambio,  es la semiótica que se inspiró en las ideas del filósofo Charles S. Peirce, que influyó en pensadores anglosajones

En síntesis, la tradición lingüística desde Ferdinard de Saussure hasta Louis Hjelmslev y Ronald Barthes, solía definirse como semiología mientras que la teoría general de los signos en la tradición norteamericana de Peirce y Charles W. Morris se denominó “semiótica”. Teóricos como Thomas Sebeok o Umberto Eco siguen esta perspectiva, la que va más allá del enfoque lingüístico y estructuralista.

Hoy día, el debate entre la corriente semiológica y la corriente semiótica se considera superado, de modo tal que se asume como dos posturas diferentes, cada una de las cuales encara los problemas desde principios epistemológicos diversos y distintos intereses comunicativos.

Semiótica y medicina: despejando los términos

Aún cuando la semiótica es una disciplina científica contemporánea, en el campo de la medicina la palabra semiótica es empleada desde la antigüedad. Ya en el siglo II D.C. el médico, filósofo y cirujano Galeno de Pérgamo se refería al diagnóstico como un proceso de semeiosis. En el siglo XVIII, el término semiotica, semiotique o semiotik había sido adoptado oficialmente como concepto médico para la doctrina de los síntomas en varias lenguas europeas.

En italiano, el término semeiotica continúa empleándose en la ciencia médica. En líneas generales, su ámbito de aplicación corresponde a la sintomatología aunque, otros autores como Michaelis Ettmulleri (Siglo XVIII) estableció ciertas distinciones entre la semiótica médica y la sintomatología. Para Sprengel, autor de un Manual de Semiótica Médica, la sintomatología «también puede llamarse semiología (‘Semiologie’), pero en este caso el término se refiere más bien a las teorías de los signos que a toda su doctrina.

Los manuales tradicionales de Semiótica Médica (Metzger, Sprengel o Michaelis) subdividen el campo de la semiótica en tres ramas: la anamnesis, o la historia clínica del paciente, el diagnóstico o estudio de los síntomas actuales de la enfermedad, y la prognosis o pronóstico que se usa en medicina para la predicción sobre el curso de la enfermedad.

Ahora bien, más allá del origen y los diferentes significados de la palabra, cabe la siguiente pregunta: ¿De qué manera la semiótica se vincula con la medicina? Si lo pensamos desde la perspectiva de Peirce no es posible pensar sin signos y por lo tanto, elaborar un diagnóstico implica realizar inferencias dentro de lo que el filósofo norteamericano denominó “semiosis”, una red de sentidos que es, indefectiblemente, social. Siguiendo a José Manuel García Arroyo, Doctor en Medicina y profesor Asociado del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Sevilla: “Para aplicar la semiótica a la medicina hay que entender la enfermedad como un proceso que excede las manifestaciones biológicas, pues se inserta en un medio social”.

En definitiva, creemos que el aporte de la semiótica peirceana al campo de la medicina consiste en pensar a lo social como eje de la construcción del sentido. De ser así, el proceso salud- enfermedad- atención será entendido como un desarrollo dinámico donde hallar respuestas a la enfermedad que se realizará dentro de una comunidad de interpretación donde todos y cada uno de los protagonistas, desde el lugar que le toque ocupar en una instancia de por sí difícil y muchas veces dolorosa y hará su contribución que, por pequeña que sea, siempre será valiosa y significativa.

 

Verónica Meo Laos

Periodista y Docente. Doctoranda en Semiótica (Universidad Nacional de Córdoba)

 

 

lo ultimo

- Espacio d1 / d2 -

NO TE PIERDAS

- Espacio d3 / d4 /d5 -

Recibir Noticias

Suscribite a nuestro boletin y mantenete informado con las ultimas publicaciones

- Espacio i1 / i2 -

Lo ultimo

- Espacio i3 / i4 -